Normalmente los
testículos se encuentran en la
bolsa escrotal o descienden a la misma durante el primer año de vida, con frecuencia percibimos la preocupación de los padres porque su niño no es programado a cirugía, temen la esperar la
"bajada de testiculos", con información no completa, dudosos buscando otra opinión muchas consultas llegan al cirujano pediatra padres de pequeños varones en los cuales el
descenso de los testículos aparentemente no se ha dado.
El artículo a continuación brinda información detallada, completa y clara de los
tres tipos de
testiculos no descendidos, los
Testiculos retráctiles,
Testículo ectópico,
Criptorquidismo y los casos en sí es necesaria la cirugía é imagenes. Escrito por el Dr. Jorge Uceda, cirujano pediatra de reconocida amplia experiencia.
Los testículos retráctiles constituyen la inmensa mayoría y no requieren cirugía. Son frecuentemente unilaterales y ocurren por la incompleta retracción del gubernáculo, que es una banda fibroelástica situada entre el fondo escrotal y el polo inferior del testículo. Esto origina que un testículo descendido se retraiga a la región inguinal cuando el niño es expuesto y llora durante el examen.
Con experiencia y delicados movimientos es posible descender manualmente el testículo al escroto. Además, es importante notar que ambos hemi-escrotos han alcanzado un crecimiento parejo. Algunos han recomendado la administración de gonadotropina coriónica, argumentando que relaja el cremáster de testículos retráctiles. En un estudio prospectivo a doble ciego, se comparó la hormona con un placebo y los resultados no mostraron ninguna diferencia. Al crecer, la gonada permanecerá en el escroto. Es preciso reasegurar a los padres que esta situación NO requiere
tratamiento y menos
cirugía.
El término
ectópico indica fuera de lugar.
El testículo ectópico ha sufrido un “descarrilamiento” de su trayecto inguino-escrotal, por lo que se le encuentra generalmente por fuera de esta línea. La figura 1 señala este problema en un prematuro y de la Figura 2 a la 4 su corrección quirúrgica, llamada orquidopexia.
La criptorquidia o criptorquidismo es el verdadero testículo no descendido. Generalmente el testículo se palpa en la región inguinal y el hemiescroto correspondiente es más pequeño que el lado no afectado.
La orquidopexia es el tratamiento de elección y consiste en descender quirúrgicamente el testículo. La edad ideal es entre los 12 y 24 meses, a fin de evitar atrofia testicular. Si el diagnóstico es hecho tardíamente, después del segundo año de edad, es preciso operar cuanto antes. Después de la pubertad, el
testículo criptorquídico puede degenerar en
cáncer testicular o ser
infecundo. Es más, la Infertilidad y el Cáncer Testicular, son dos temas que el cirujano pediatra está en la obligación de discutir con los padres del paciente.
El semen y la frecuencia de paternidad han sido estudiados en hombres tratados por
criptorquidia. En los casos unilaterales, oligospermia y azoospermia se observó en la mitad, aunque la paternidad fue exitosa en 70 a 90% de ellos. En cambio, los pacientes con criptorquidia bilateral presentaron azoospermia en 75% de los casos y la paternidad se logró en solo un 50%.
La incidencia de cáncer testicular en la población general es de 2:100,000; en criptorquidia, es 7-10 veces mayor, usualmente afectando pacientes entre los 20 y 40 años de edad. La orquidopexia no disminuye la incidencia de
cáncer testicular. Estas cifras, por lo ínfimas, no debieran causar pánico en el paciente criptorquídico, especialmente si una palpación escrotal anual en las edades indicadas favorecería una detección y tratamiento tempranos en las escasas personas afectadas. Las figuras 5-8 muestran la técnica quirúrgica del autor.
Fuente: Dr. J.Uceda via http://enfermerasperu.blogspot.com